Ahorro inteligente: Trucos para gastar menos sin sacrificar tu calidad de vida

Todo experto en economía sabe que ésta se encarga de asignar a las necesidades los escasos recursos existentes. Si uno/a es experto en algo porque le ha dedicado mucho tiempo, podremos concluir que las familias son los mayores expertos en economía. Por ello, vamos a tratar de seguir sus pasos para hacer que nuestro dinero crezca como un chicle

1. Primero, el ahorro

Contrario a lo que la mayoría suele pensar, se tiene que separar un porcentaje de nuestro ingreso para el ahorro. Estamos hablando de en torno a un 10 a 20 % aproximadamente. Lo siguiente es transferirlo a una cuenta aparte o guardarlo de manera independiente, haciendo como si no lo tuvieras. Nadie puede gastar aquello que no tiene, ¿verdad? 

2. A continuación, los gastos fijos.

Aquí, estamos hablando de lo mínimo e indispensable para vivir, lo que no es discutible. Personas hay muchas y todas tenemos una manera distinta de entender este concepto. Estamos hablando de la renta o hipoteca de la casa, de la gasolina, de la comida, de un mínimo de ropa y/o de la mascota que cada uno tenga. 

3. Comprar más y pagar más no siempre son sinónimos de derrochar.

Tal vez pienses que comprar lo que necesito en cada momento es la mejor forma de mantener tus gastos a raya. Sin embargo, estás cometiendo uno de los errores más básicos. Imagina que vas al super a hacer la compra y decides no comprar aceite porque no lo necesitas, pero está en precio especial si te llevas la garrafa de 5 litros y puedes ahorrar hasta 20 céntimos el litro. Si, es cierto, hoy vas a gastar más, pero a la larga vas a ahorrarte unas monedas. Algo similar sucede con comprar productos de calidad frente al precio.

4. Postergar el deseo.

Ponte un momento en la piel de un niño que acaba de ver la salida del nuevo videojuego. Lo quiere tener no tanto por lo que va a disfrutar sino por ir con la moda. ¿Te das cuenta de que cuando ha pasado ese “pico” ya no le hace tanta ilusión? Algo así nos sucede a los adultos. Si quieres comprarte el nuevo smartphone, la recomendación es esperar de 10 a 20 días. Si después, lo sigues viendo como necesario, adelante

5. El redondeo.

¿Qué haces con todas esas monedas sueltas? ¿Has probado a ir recopilándolas en una caja fuerte de ahorro? Vale, no te va a dar para ir al Caribe, pero si que te puede dar al final de año para un masaje. Este mismo método puede ser usado a través de la APP de tu banco. 

Estos son sólo algunos de los trucos o consejos que puedes aplicar hoy mismo en tu vida sin apenas esfuerzo y que son aptas para cualquier tipo de presupuesto. Y tú, ¿qué haces para gastar menos disfrutando al máximo?

Reciente

Cuando tus gastos se convierten en calendario

Hay meses que no se sienten como fechas. Se...

Cómo una empresa pierde su ventaja cuando ‘todo está en orden’

“Perfecto, lo entendí”.Esa frase cae como un premio. Uno...

El día en que pedir crédito empezó a sentirse mal

La carpeta existía antes que la decisión. Era de...

Tu wallet no solo guarda cripto: también recibe basura

Abres la wallet y hay un token que no...

Boletín Informativo

Destacado

Por qué “estar tranquilo con el dinero” puede ser una señal engañosa

Hay un momento —a veces tarda años— en que...

12 Negocios rentables para empezar en 2026 con baja inversión

Iniciar un negocio siempre da un poco de miedo,...

Cómo proteger tu dinero en 2026: estrategias simples para enfrentar la inflación

A medida que nos acercamos al 2026, una sensación...

Cómo crear un portafolio diversificado para 2026: una guía clara y honesta para principiantes

Invertir no tiene por qué ser una montaña rusa...

Cuando tus gastos se convierten en calendario

Hay meses que no se sienten como fechas. Se sienten como pendientes.No pendientes dramáticos, de esos que se anuncian. Pendientes chicos, repetidos, que no...

Cómo una empresa pierde su ventaja cuando ‘todo está en orden’

“Perfecto, lo entendí”.Esa frase cae como un premio. Uno la recibe con alivio y gratitud, porque la empresa vivió al otro lado: donde nadie...

El día en que pedir crédito empezó a sentirse mal

La carpeta existía antes que la decisión. Era de cartón, con una etiqueta escrita a mano: “Crédito”. Dentro, un formulario impreso, tres fotocopias, un...